el atelier
Amalgama Atelier nació como una búsqueda personal: una necesidad de volver a lo esencial, crear con las manos y reconectar con la materia. Entre arcilla, formas imperfectas y procesos pausados, empezó a tomar forma una idea: unir mundos. Lo natural con lo humano, lo orgánico con lo cotidiano, la técnica con la intuición.
Con el tiempo, el Atelier fue creciendo y algo cambió. Lo que al principio era un refugio propio empezó a sentirse demasiado lindo para no compartir. Casi sin planearlo, las puertas se abrieron y Amalgama dejó de ser solo un espacio personal para convertirse en un lugar vivo, donde otras personas también pudieran crear, explorar y disfrutar del proceso.
Hoy, Amalgama es un Atelier pensado para celebrar ocasiones especiales, compartir momentos con quienes querés, sostener una práctica creativa semanal o simplemente regalarte una pausa a través de una experiencia distinta. Un espacio donde cada pieza cuenta una historia y lo hecho a mano vuelve a tener valor.

detrás del atelier
Soy Rocio Muñoz Lucanera, nacida en Tandil, Argentina en 1994. Licenciada en RRPP. Viajé mucho, luego hice base en Buenos Aires, Argentina, donde comencé a ir a clases de cerámica, me gusto tanto poder hacer piezas únicas y canalizar mi impulso artístico transformándolo en algo tangible, que continúe perfeccionando e inventando.
Arme mi propio Atelier donde fusiono diversos elementos naturales. Expongo todo aquello que me gusta hacer en un mismo lugar. Sigo viajando, conociendo, explorando, disfrutando el mundo mientras busco inspiración y nutro mi creatividad para seguir haciendo nuevas obras. Mientras tanto abro las puertas de Amalgama Atelier para quienes quieran conocer este mundo, crear con sus propias manos, y explorar su creatividad.


Soy María Pía Mendoza, ceramista, docente y Licenciada en Administración de Empresas. Desde siempre estuve conectada con el mundo del hacer: las manualidades, la cocina, la música y todo aquello que nace de crear con las manos.
Descubrí la cerámica hacia el final de mi carrera universitaria y encontré en ella una forma de expresar todo eso que siempre me gustó: crear, probar, hacer con las manos y darle forma a una idea.
En 2025 nació Cerámica en Casita, un proyecto personal donde creo piezas desde un lugar íntimo, cálido y artesanal. Hace casi 10 años trabajo en gestión educativa y la enseñanza forma parte de mi recorrido.
Hoy también doy clases en Amalgama Atelier, donde disfruto acompañar procesos, guiar y crear junto a otros.
